Un juez brasileño desató una gran polémica al afirmar en una sentencia judicial que el fútbol "es un juego viril, no homosexual" y recomendar que un atleta de esa tendencia sexual debe abandonar las canchas o montar un equipo aparte.
El magistrado Manoel Maximiliano Junqueira Filho, de una corte de Sao Paulo, se convirtió en blanco de grupos defensores de los derechos civiles y homosexuales, después que decidiera archivar una querella alegando motivos evidentemente homofóbicos.
La historia comenzó cuando el director administrativo del equipo de primera división Palmeiras, José Cyrillo Jr, dio a entender en un programa de televisión que el volante Richarlyson, del Sao Paulo, sería homosexual.
Richarlyson inició hace un mes una demanda judicial contra Cyrillo por injurias, pero Junqueira Filho decidió archivar el caso alegando que la queja no puede proseguir en terrenos judiciales.
El juez sentenció que no ve ningún ataque y que en ningún momento el jugador fue señalado como homosexual. Pero si ese fuera el caso, bastaría con que compareciera ante el mismo programa de televisión "y declararse ser heterosexual y punto final".