El gigante informático Google se ha plegado a la peticiones del Pentágono y ha aceptado eliminar de su herramienta Street Views algunas imágenes de bases militares que pueden suponer un riesgo para la seguridad de EEUU. La decisión de Google ha originado un debate en la blogosfera, ya que la mayoría de las fotos fueron tomadas a nivel de calle, en espacios públicos, exactamente igual que las de personas anónimas que aparecen en la misma aplicación. Además, coincide con una prohibición del Pentágono para fotografiar el interior de las bases.
Sin esperar a que fructificara el debate en un sentido u otro, Google ha decidido aceptar la solicitud del Pentágono en nombre de la seguridad nacional. "Los militares se han puesto en contacto con nosotros y hemos aceptado sus peticiones", anunció Larry Yu, portavoz de la empresa informática. "Nos preocupa que esas imágenes muestren dónde están los guardias, cómo las barreras suben y bajan, cómo entrar y salir de los edificios, lo que pone en riesgo la seguridad", declaró el general Gene Renuart, del Comando Norte del Ejército estadounidense.
Los portavoces militares, conscientes de que no les conviene enfrentarse abiertamente a Google ni a los internautas, puntualizaron que se trata de una cuestión de seguridad nacional y que no es un ataque contra los mapas de Google, que califican de "una buena tecnología". Los especialistas militares están buceando en la aplicación para ver qué imágenes serán finalmente retiradas.