Cuesta creer que un sistema operativo levante pasiones -salvo quizá entre los fanáticos de Mac o Linux- pero miles de usuarios de Windows XP están luchando apasionadamente contra la prevista retirada de esta versión de Windows.
Microsoft dejará de vender Windows XP el próximo junio para fomentar el uso de Vista, una versión que ya lleva más de un año en el mercado, pero que no ha convencido a muchos expertos y usuarios.
El gigante del software seguirá suministrando apoyo técnico para aquellos que usen aún XP pero solo hasta abril de 2009 y, a partir de esa fecha, prestará un nivel mínimo de asistencia.
Los fieles de Windows XP no están dispuestos a dejar ir su sistema operativo y recogieron ya más de 140.000 firmas en una petición online en contra de la retirada de esta versión.
Carlos Prado, uno de los firmantes de la petición electrónica patrocinada por la revista online InfoWorld, aseguró que 'si me obligan a cambiarme a Vista, me haré usuario de Linux', una amenaza compartida por muchos de los seguidores de XP.